Mayo de 2012
El Señor Jesús prometió que las puertas del infierno no prevalecerían contra la Iglesia. Esta es una promesa extraordinaria que debe impulsarnos a medida que llevamos a cabo la obra de Dios en la tierra.
Es un gran privilegio ser escogidos por Dios, y habilitados por su Espíritu, para realizar su voluntad; pero así como necesitamos de Dios para toda buena obra, dependemos el uno del otro. No podemos crecer como debemos sin aprender primero a amarnos y servirnos unos a otros.
Todos tenemos dones espirituales, que recibimos con el fin de fortalecer a toda la Iglesia, por lo que mi oración es que dondequiera que Dios le envíe, usted pueda ser sal y luz. Quiera Él utilizar los dones que le ha dado para colaborar con otros creyentes en el Cuerpo de Cristo y cumplir sus propósitos divinos.
Gracias por sus oraciones a favor de Ministerios En Contacto. En nuestras oraciones damos gracias a Dios por usted.
Fraternalmente en Cristo, 
Charles F. Stanley
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