Leer | SALMO 88.8, 18
28 de octubre de 2013
¿Alguna vez estuvo usted en medio de una crisis personal, y sintió que sus amigos habían desaparecido? Aunque los perdonó por abandonarle en un tiempo de necesidad, es posible que ellos todavía no hayan vuelto para ofrecerle ayuda. En situaciones como ésta, es importante recordar a Aquel que promete estar con nosotros todo el tiempo.
Cuando Pablo estaba sufriendo por su “aguijón en la carne”, el Señor le dijo: “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad” (2 Co 12.7-9). En otras palabras, le estaba diciendo al apóstol: “Yo cuidaré de ti”.
En nuestros momentos más difíciles, cuando no nos queda nada, podemos encontrar fuerzas en Dios. Él no tiene una reserva limitada de gracia y ayuda. Tenemos exactamente lo que necesitamos cuando nos hace falta. Nuestro Padre ha dicho: “Nunca te desampararé, ni te dejaré” (He 13.5), y Él no tiene ninguna intención de romper esa promesa.
Puede ser que nunca sepamos por qué el Señor permitió que nuestros amigos nos abandonaran cuando los necesitábamos. Pudo haber estado tratando de enseñarnos a confiar en Él. A veces, la única manera como podemos aprender a apoyarnos en Dios, es descubrir que todas las demás ayudas han desaparecido.
En algún momento, todos experimentaremos el dolor del abandono. Pero una cosa es cierta: el Señor Jesús estará a nuestro lado para fortalecernos y proveer en nuestro tiempo de necesidad. Un día, tendremos el privilegio de mirar atrás y ver cómo Él demostró su fidelidad una y otra vez.
Dios te bendiga!
|
The Danger in Being a Christian: It began as a Jewish sect; fierce persecution only helped it spread Today's reading: Acts 8 Acts 8:1 On that day a great persecution broke out against the church at Jerusalem, and all except the apostles were scattered throughout Judea and Samaria. In some countries, a person who becomes a Christian forfeits a good education and job. And in a few countries, a person who converts risks his or her life. One church historian estimates that more Christians were martyred in the twentieth century than in all preceding centuries put together. Yet, strangely, more often than not, intense persecution of Christians leads to a spurt of growth in the church. An ancient saying expresses this phenomenon: "The blood of martyrs is the seed of the church." The First Big Advance For a while, the new faith enjoyed popular favor. But very soon it involved grave risk. In the book of Acts, the persecution that produced the first Christian martyr, St...
Comments
Post a Comment