Skip to main content

La oveja perdida ...

Los cobradores de impuestos y otros pecadores de mala fama a menudo venían a escuchar las enseñanzas de Jesús. Por eso los fariseos y los maestros de la ley religiosa se quejaban de que Jesús se juntaba con semejantes pecadores, ¡y hasta comía con ellos! Entonces Jesús les contó la siguiente historia: «Si un hombre tiene cien ovejas y una de ellas se pierde, ¿qué hará? ¿No dejará las otras noventa y nueve en el desierto y saldrá a buscar la perdida hasta que la encuentre? Y, cuando la encuentre, la cargará con alegría en sus hombros y la llevará a su casa. Cuando llegue, llamará a sus amigos y vecinos y les dirá: “Alégrense conmigo porque encontré mi oveja perdida”. De la misma manera, ¡hay más alegría en el cielo por un pecador perdido que se arrepiente y regresa a Dios que por noventa y nueve justos que no se extraviaron! (Lucas 15:1-7 NTV)

Comments

Popular posts from this blog

Reverenfun

The Danger in Being a Christian: It began as a Jewish sect; fierce persecution only helped it spread Today's reading: Acts 8 Acts 8:1 On that day a great persecution broke out against the church at Jerusalem, and all except the apostles were scattered throughout Judea and Samaria. In some countries, a person who becomes a Christian forfeits a good education and job. And in a few countries, a person who converts risks his or her life. One church historian estimates that more Christians were martyred in the twentieth century than in all preceding centuries put together. Yet, strangely, more often than not, intense persecution of Christians leads to a spurt of growth in the church. An ancient saying expresses this phenomenon: "The blood of martyrs is the seed of the church." The First Big Advance For a while, the new faith enjoyed popular favor. But very soon it involved grave risk. In the book of Acts, the persecution that produced the first Christian martyr, St...

Recompensas celestiales

Leer | LUCAS 14.12-14 22 de junio de 2012 Los niños no son los únicos a quienes les gusta ser recompensados. Nuestro Creador sabe que también los adultos son motivados por los incentivos. Es por eso que encontramos promesas en su Palabra para quienes andan en sus caminos. Algunos de estos beneficios están al alcance en este mundo --como son el sentimiento de realización, el gozo y el favor de otros--, mientras que otras bendiciones se concederán en el cielo. Como creyentes, no tenemos que temer al juicio (Ro 8.1); estamos vestidos con salvación por la sangre de Jesús, y no enfrentaremos la ira divina. Pero el Señor determinará el valor de nuestras obras, y qué recompensa merecemos. Para ayudarnos a entender esto, la Biblia habla de cuatro coronas. La primera, llamada incorruptible , es dada a aquellos cuyo deseo es andar en obediencia delante de Dios. En medio de luchas e incluso de fracasos, siguen muriendo a la carne y obedeciendo al Espíritu. La segunda, la corona de...