Leer | SANTIAGO 4.8
6 de agosto de 2012
Tengo un amigo que por cierto tiempo fue consumidor de drogas. Hace poco, su familia se dio cuenta de que esta actividad había cesado, aunque él no la había dejado deliberadamente. ¿Por qué se preguntaban pareció desaparecer su deseo de seguir comprando más droga?
La razón era que mi amigo estaba más satisfecho con el Señor. Ya no necesitaba lo que el mundo le ofrecía para sentirse bien. ¡Qué ejemplo tan excelente de crecimiento en Cristo!
Además de encontrar satisfacción en Dios, hay muchos otros indicadores de crecimiento que son evidentes para el creyente. Por ejemplo, perdonar se vuelve más fácil con el tiempo. Pensemos en nuestro Salvador, quien pidió a Dios que perdonara aun a quienes lo habían crucificado.
Asimismo, a medida que maduremos, nuestra fe aumentará. Dios nos ama, y con misericordia y delicadeza desarrolla nuestra confianza en Él.
Otra señal de un caminar más estrecho con Cristo es un interés mayor por la condición espiritual de los demás. Y, por último, a medida que nuestra relación con el Señor se profundiza, tendremos más deseos de obedecerle. Este deseo no nace del temor, sino del amor a nuestro Padre Celestial. Del mismo modo, cuando pequemos, tendremos un corazón contrito y humillado.
¿Está usted satisfecho espiritualmente? ¿O tiene un hambre cada vez mayor e insaciable de Jesús? Si piensa que ya ha caminado lo suficientemente con Cristo, está cometiendo un terrible error. Se está perdiendo de la gran plenitud y emoción que se experimentan al estar cerca de Él.
Dios te bendiga!
Amen
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The Danger in Being a Christian: It began as a Jewish sect; fierce persecution only helped it spread
Acts 8 Acts 8:1 On that day a great persecution broke out against the church at Jerusalem, and all except the apostles were scattered throughout Judea and Samaria. In some countries, a person who becomes a Christian forfeits a good education and job. And in a few countries, a person who converts risks his or her life. One church historian estimates that more Christians were martyred in the twentieth century than in all preceding centuries put together. Yet, strangely, more often than not, intense persecution of Christians leads to a spurt of growth in the church. An ancient saying expresses this phenomenon: “The blood of martyrs is the seed of the church.” The First Big Advance For a while, the new faith enjoyed popular favor. But very soon it involved grave risk. In the book of Acts, the persecution that produced the first Christian martyr, Stephen, ironically brought about the advance of Christianity outside its Jewish base. Forced out of stormy Jerusalem, the scatterin...
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