Skip to main content

El poder divino

Leer | Hechos 1.6-9
3 de diciembre de 2013
La presión siempre está presente. A veces, parece como si los problemas de nuestra vida se multiplicaran, y nos sintiéramos tentados a elegir una solución que no agrada a Dios. Si queremos tomar buenas decisiones, necesitamos la sabiduría y el poder de Dios. La manera de obtenerlos, según Santiago 1.5, es pedirlos a Dios, quien anhela derramarlos sobre todos los que se han rendido a su plan.
Haga una pausa para pensar en el potencial que está a disposición de todo creyente. El poder del Espíritu Santo —que ayudó a Jesucristo a resistir las tentaciones del diablo, levantar a Lázaro de los muertos, y seguir la voluntad de Dios antes que la suya (Lc 22.42) —produce un carácter como el de Cristo en nosotros. No es algo que podemos manipular o activar y desactivar a discreción. El Espíritu de Dios sabe exactamente cuándo y cómo utilizarlo en nuestra vida.
Uno de los propósitos primordiales de este poder, es cultivar el fruto espiritual en los que siguen a Dios (Gá 5.22, 23). Los no creyentes son atraídos a la luz de Cristo que hay en nosotros, cuando manifestamos paz interior y calma en nuestros rostros a pesar de la dificultad. Reconocen que el modo de actuar que da la llenura del Espíritu, no es la reacción humana típica. Cuando el fruto espiritual se manifiesta en nuestras vidas, es como si pregonáramos: “¡Jesús es real!”
El poder divino nos da la fortaleza espiritual para cumplir el plan de Dios. El Espíritu Santo libera su poder para que nuestras vidas glorifiquen al Padre celestial y demuestren que el Señor salva y transforma por medio de su Hijo.
Dios te bendiga!

Comments

Popular posts from this blog

La amistad: Ayuda para la santidad

Leer | JUAN 15.12-15 20 de julio de 2012 Cuando Dios creó todo, solo una cosa no tuvo su aprobación. Miró a Adán, quien era el único ser en su clase, y dijo: “No es bueno que el hombre esté solo” (Gn 2.18). El Señor creó a las personas para que tuvieran compañerismo emocional, mental y físico, de modo que pudieran compartir su ser más íntimo unas con otras. Jesús explicó esto a sus discípulos, diciéndoles que debían amarse unos a otros tal como Él los había amado. En una amistad que honra a Dios, dos personas se edifican mutuamente y se animan una a otra a tener un carácter como el de Cristo. Sin embargo, muchas no logran entablar y mantener relaciones que estimulen su fe (Pr 27.17). Lo que hacen es hablar trivialidades propias de simples conocidos: el clima y los asuntos mundiales. Lamentablemente, también los creyentes rehúyen la conversación profunda en cuanto al pecado, la conducta transparente y la vida de acuerdo con los parámetros bíblicos, que servirían para enriquecer ...

Reverenfun

The Danger in Being a Christian: It began as a Jewish sect; fierce persecution only helped it spread

Acts 8 Acts 8:1 On that day a great persecution broke out against the church at Jerusalem, and all except the apostles were scattered throughout Judea and Samaria. In some countries, a person who becomes a Christian forfeits a good education and job. And in a few countries, a person who converts risks his or her life. One church historian estimates that more Christians were martyred in the twentieth century than in all preceding centuries put together. Yet, strangely, more often than not, intense persecution of Christians leads to a spurt of growth in the church. An ancient saying expresses this phenomenon: “The blood of martyrs is the seed of the church.” The First Big Advance For a while, the new faith enjoyed popular favor. But very soon it involved grave risk. In the book of Acts, the persecution that produced the first Christian martyr, Stephen, ironically brought about the advance of Christianity outside its Jewish base. Forced out of stormy Jerusalem, the scatterin...