Leer | ÉXODO 20.12
11 de mayo de 2013
Respetar a padres y madres es tan importante para el Señor, que uno de los Diez Mandamientos se refiere a los padres. En este fin de semana del Día de la Madre, parece apropiado esbozar algunas maneras de honrar a su madre.
Muéstrele amor incondicional. Honrar comienza con la aceptación de una persona incondicionalmente. Cualquier madre merece amor y respeto, ya sea que estemos o no de acuerdo con su estilo de crianza. Por eso, si usted ha estado midiendo a su madre, comparándola con otras mujeres, o quizás según sus propias preferencias de lo que debe ser y hacer una madre, reconozca que ha fijado un estándar injusto, y decida tratarla con bondad.
Sea comprensivo. Ninguna madre es perfecta. Alguien calculó que se necesitaría un salario de seis cifras para poder pagar la contratación de alguien que hiciera todas las tareas que realiza una mamá. La madre no espera ningún pago por su dedicación, por eso debemos ser comprensivos cuando se enferme o pida ayuda. Recordemos que ella también necesita su tiempo a solas y un respiro ocasional. Dios le ha dado una increíble responsabilidad, que no termina cuando sus hijos adultos se van del hogar. Procure que ella reciba atención y comprensión de su parte.
Escúchela. Su madre es más inteligente de lo que usted cree. Su discernimiento y perspectiva pueden guiarle bien, sobre todo si es una mujer que ama al Señor. Dios la ha puesto en su vida para que se preocupe por usted; por tanto, sea sabio y escúchela. Haga que cada día sea el Día de la Madre.
Dios te bendiga!
|
The Danger in Being a Christian: It began as a Jewish sect; fierce persecution only helped it spread
Acts 8 Acts 8:1 On that day a great persecution broke out against the church at Jerusalem, and all except the apostles were scattered throughout Judea and Samaria. In some countries, a person who becomes a Christian forfeits a good education and job. And in a few countries, a person who converts risks his or her life. One church historian estimates that more Christians were martyred in the twentieth century than in all preceding centuries put together. Yet, strangely, more often than not, intense persecution of Christians leads to a spurt of growth in the church. An ancient saying expresses this phenomenon: “The blood of martyrs is the seed of the church.” The First Big Advance For a while, the new faith enjoyed popular favor. But very soon it involved grave risk. In the book of Acts, the persecution that produced the first Christian martyr, Stephen, ironically brought about the advance of Christianity outside its Jewish base. Forced out of stormy Jerusalem, the scatterin...
Comments
Post a Comment