Skip to main content

Cómo alcanzar sus metas

17 de mayo de 2013
Para llegar a ser la persona que Dios quiere que usted sea y cumplir a cabalidad el trabajo que Él le ha encomendado, debe hacerse las siguientes preguntas:
l. ¿Tengo una idea clara de lo que Dios quiere que yo sea? Trate de poner por escrito adónde cree usted que le está llevando la obra transformadora de Dios. Es importante poder visualizar en qué se convertirá, y el avance que se producirá después de haber alcanzado la meta.
2. ¿Deseo fervientemente lograr las metas que el Señor me ha mostrado?>La pasión es fundamental para motivarle a cambiar y para alcanzar el objetivo. Su grado de compromiso se revelará mediante su motivación y prioridad en cuanto al logro de sus metas.
3. ¿Descansa mi confianza en mi relación con Jesús y sus promesas? (Vea Filipenses 4.13). Es importante tener el hábito de recordar las ocasiones en que el Señor le ha ayudado. Sin confianza en Él, es fácil desanimarse ante los obstáculos.
4. ¿Conozco mi estrategia? Lo importante aquí es tomar acción. Para avanzar es necesario tener una estrategia que le señale la dirección en que Dios quiere que vaya.
5. ¿Me he fijado fechas límites para lograr las metas? Responder sin demoras a la dirección de Dios es esencial si queremos progresar.
Muchas personas no pueden responder categóricamente a la mayoría de estas preguntas. Si ese es su caso, no se desanime. Más bien, reconozca la oportunidad delante de usted: el Señor ya sabía lo que usted respondería, así que Él está esperando para ayudarle.
Dios te bendiga!

Comments

Popular posts from this blog

The Danger in Being a Christian: It began as a Jewish sect; fierce persecution only helped it spread

Acts 8 Acts 8:1 On that day a great persecution broke out against the church at Jerusalem, and all except the apostles were scattered throughout Judea and Samaria. In some countries, a person who becomes a Christian forfeits a good education and job. And in a few countries, a person who converts risks his or her life. One church historian estimates that more Christians were martyred in the twentieth century than in all preceding centuries put together. Yet, strangely, more often than not, intense persecution of Christians leads to a spurt of growth in the church. An ancient saying expresses this phenomenon: “The blood of martyrs is the seed of the church.” The First Big Advance For a while, the new faith enjoyed popular favor. But very soon it involved grave risk. In the book of Acts, the persecution that produced the first Christian martyr, Stephen, ironically brought about the advance of Christianity outside its Jewish base. Forced out of stormy Jerusalem, the scatterin...

In His Eyes

July 23, 2012 Mary Southerland Today's Truth I praise you because I am fearfully and wonderfully made; your works are wonderful, I know that full well. My frame was not hidden from you when I was made in the secret place. When I was woven together in the depths of the earth, your eyes saw my unformed body. All the days ordained for me were written in your book before one of them came to be ( Psalm 139:14-15 , NIV). Friend to Friend It was my first day of teaching second grade. While standing at the classroom door, greeting parents and children, I felt a tug on my skirt. I looked down into the beautiful blue eyes of Sammy, one of my new students.  His mother, who was standing beside Sammy, looked at me and said, "I guess you've heard about Sammy.  Good luck!" As she walked away, Sammy said, "She's right. I'm dumb and mean and can't read or write."  Lisa was a tall, blonde and beautiful young woman with zero self-confidence. Lisa was...

La amistad: Ayuda para la santidad

Leer | JUAN 15.12-15 20 de julio de 2012 Cuando Dios creó todo, solo una cosa no tuvo su aprobación. Miró a Adán, quien era el único ser en su clase, y dijo: “No es bueno que el hombre esté solo” (Gn 2.18). El Señor creó a las personas para que tuvieran compañerismo emocional, mental y físico, de modo que pudieran compartir su ser más íntimo unas con otras. Jesús explicó esto a sus discípulos, diciéndoles que debían amarse unos a otros tal como Él los había amado. En una amistad que honra a Dios, dos personas se edifican mutuamente y se animan una a otra a tener un carácter como el de Cristo. Sin embargo, muchas no logran entablar y mantener relaciones que estimulen su fe (Pr 27.17). Lo que hacen es hablar trivialidades propias de simples conocidos: el clima y los asuntos mundiales. Lamentablemente, también los creyentes rehúyen la conversación profunda en cuanto al pecado, la conducta transparente y la vida de acuerdo con los parámetros bíblicos, que servirían para enriquecer ...