Leer | JUAN 16.5-22
18 de mayo de 2013
Los discípulos tuvieron la bendición de estar cerca de Jesús. ¿Puede usted imaginar lo que disfrutaban al escuchar sus enseñanzas y verlo hacer maravillas sobrenaturales? Quizás usted ha deseado, también, haber vivido en aquellos días y transitado los polvorientos caminos con Él. Desde nuestra perspectiva actual, no podemos concebir nada más grande que ver a Jesús en persona.
Ya que así se sentían los discípulos, podemos entender por qué se entristecieron cuando el Señor anunció que regresaría a su Padre en el cielo. Pero Él prometió enviar un Consolador; de manera que, en realidad, la partida de Cristo fue algo bueno, pues así vino el Espíritu Santo. Por tanto, ¿entendemos realmente los beneficios de gozar de su presencia en nosotros?
Aunque no podemos ver a Jesús cara a cara, podemos tener una relación aun más estrecha con Él, porque llevamos su Espíritu Santo en nuestros cuerpos. Una de las tareas del Espíritu es revelar los asuntos de Jesús. Si necesitamos sabiduría y discernimiento, Él está listo para darnos de ellos cada vez que leemos la Biblia. También libera su poder en nuestras vidas, el mismo poder divino que Cristo utilizó para llevar a cabo la voluntad de su Padre.
A pesar de estos beneficios maravillosos, muchos creyentes no sienten la presencia del Espíritu, ni aprovechan el discernimiento y el poder que están a su disposición. ¿Es el Espíritu Santo de Dios su compañero, su guía y su ayudador, o simplemente un confuso concepto teológico? No descuide este tesoro. ¡Sepa que el Dios todopoderoso vive dentro de usted!
Dios te bendiga!
|
The Danger in Being a Christian: It began as a Jewish sect; fierce persecution only helped it spread
Acts 8 Acts 8:1 On that day a great persecution broke out against the church at Jerusalem, and all except the apostles were scattered throughout Judea and Samaria. In some countries, a person who becomes a Christian forfeits a good education and job. And in a few countries, a person who converts risks his or her life. One church historian estimates that more Christians were martyred in the twentieth century than in all preceding centuries put together. Yet, strangely, more often than not, intense persecution of Christians leads to a spurt of growth in the church. An ancient saying expresses this phenomenon: “The blood of martyrs is the seed of the church.” The First Big Advance For a while, the new faith enjoyed popular favor. But very soon it involved grave risk. In the book of Acts, the persecution that produced the first Christian martyr, Stephen, ironically brought about the advance of Christianity outside its Jewish base. Forced out of stormy Jerusalem, the scatterin...
Comments
Post a Comment