Leer hoy: Galatas 3:19,20, 4:1-20; Lamentaciones 1,2; Salmos 145. Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. (Santiago 1:13, 14 RVR60) Cuando la tentación ataca, siempre va hacer por donde nos gusta a nosotros, es por eso que la seducción nos hace sentir atraídos por aquello que nos separa de Dios que se llama pecado. Es obvio que Dios no puede estar detrás de la tentación. Reconocer nuestras debilidades es parte de nuestro crecimiento como cristiano el obviar lo significa que, eso que te gusta aunque este encontra de Dios no lo vas a dejar. Madura para q la tentación no te toque. Orar sin cesar!! Dios te bendiga!! Amén
Leer | JUAN 15.12-15 20 de julio de 2012 Cuando Dios creó todo, solo una cosa no tuvo su aprobación. Miró a Adán, quien era el único ser en su clase, y dijo: “No es bueno que el hombre esté solo” (Gn 2.18). El Señor creó a las personas para que tuvieran compañerismo emocional, mental y físico, de modo que pudieran compartir su ser más íntimo unas con otras. Jesús explicó esto a sus discípulos, diciéndoles que debían amarse unos a otros tal como Él los había amado. En una amistad que honra a Dios, dos personas se edifican mutuamente y se animan una a otra a tener un carácter como el de Cristo. Sin embargo, muchas no logran entablar y mantener relaciones que estimulen su fe (Pr 27.17). Lo que hacen es hablar trivialidades propias de simples conocidos: el clima y los asuntos mundiales. Lamentablemente, también los creyentes rehúyen la conversación profunda en cuanto al pecado, la conducta transparente y la vida de acuerdo con los parámetros bíblicos, que servirían para enriquecer ...
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