Skip to main content

Cómo quiere Dios que usemos el dinero

4 de diciembre de 2012
El mundo atribuye al dinero una importancia mucho más grande que la que Dios quiso que tuviera. En vez de ser simplemente un medio de intercambio de bienes y servicios, se ha convertido en objeto de codicia, en una fuente de poder y prestigio, y en un medio para alcanzar estatus, felicidad y seguridad. Pero, con tantas falsas esperanzas puestas en la riqueza, debemos tener cuidado de no ser engañados. La Palabra de Dios nos advierte los peligros de dar demasiada importancia al dinero en nuestra vida, y nos dice cómo usarlo de acuerdo con los propósitos del Señor.
Para las necesidades personales: Dios quiere que ganemos dinero para satisfacer nuestras necesidades y las de nuestra familia (2 Ts 3.10.). Los cristianos debemos vivir dentro de nuestras posibilidades para no ser una carga para otros.
Para la obra de Dios: Ya que todo lo que tenemos viene del Señor, Él nos ha ordenado que le demos la primera parte de nuestros ingresos como un acto de obediencia y gratitud (Pr 3.9). Nuestras contribuciones permiten que el evangelio sea proclamado.
Para ayudar a otros: Cuando alguien experimenta una crisis económica y está verdaderamente necesitado, el Señor nos manda a ayudar compartiendo lo que tenemos (Pr 19.17). Él nunca pasa por alto la generosidad, e incluso promete recompensarnos.
Lo importante no es cuánto dinero tenemos, sino si lo estamos usando como Dios manda. Adquirir más no da felicidad y seguridad. Pero si obedecemos las instrucciones del Señor en cuanto al dinero, encontraremos el gozo y la satisfacción que nuestros corazones desean verdaderamente.

Dios te bendiga!
Amen

Comments

Popular posts from this blog

La amistad: Ayuda para la santidad

Leer | JUAN 15.12-15 20 de julio de 2012 Cuando Dios creó todo, solo una cosa no tuvo su aprobación. Miró a Adán, quien era el único ser en su clase, y dijo: “No es bueno que el hombre esté solo” (Gn 2.18). El Señor creó a las personas para que tuvieran compañerismo emocional, mental y físico, de modo que pudieran compartir su ser más íntimo unas con otras. Jesús explicó esto a sus discípulos, diciéndoles que debían amarse unos a otros tal como Él los había amado. En una amistad que honra a Dios, dos personas se edifican mutuamente y se animan una a otra a tener un carácter como el de Cristo. Sin embargo, muchas no logran entablar y mantener relaciones que estimulen su fe (Pr 27.17). Lo que hacen es hablar trivialidades propias de simples conocidos: el clima y los asuntos mundiales. Lamentablemente, también los creyentes rehúyen la conversación profunda en cuanto al pecado, la conducta transparente y la vida de acuerdo con los parámetros bíblicos, que servirían para enriquecer ...

Reverenfun

The Danger in Being a Christian: It began as a Jewish sect; fierce persecution only helped it spread

Acts 8 Acts 8:1 On that day a great persecution broke out against the church at Jerusalem, and all except the apostles were scattered throughout Judea and Samaria. In some countries, a person who becomes a Christian forfeits a good education and job. And in a few countries, a person who converts risks his or her life. One church historian estimates that more Christians were martyred in the twentieth century than in all preceding centuries put together. Yet, strangely, more often than not, intense persecution of Christians leads to a spurt of growth in the church. An ancient saying expresses this phenomenon: “The blood of martyrs is the seed of the church.” The First Big Advance For a while, the new faith enjoyed popular favor. But very soon it involved grave risk. In the book of Acts, the persecution that produced the first Christian martyr, Stephen, ironically brought about the advance of Christianity outside its Jewish base. Forced out of stormy Jerusalem, the scatterin...