Skip to main content

Ninguna condenación

30 de octubre de 2012
Algunos creyentes están turbados por sentimientos de condenación. O bien piensan que nunca estarán a la altura de las expectativas de Dios para ellos, o están casi a punto de ahogarse en la culpa por sus pecados del pasado. Estas personas no parecen librarse del sentimiento de que Dios está molesto por sus insignificantes esfuerzos de parecerse más a Cristo.
El libro de Romanos confronta esta mentira: “Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús” (Ro 8.1). Cuando el Salvador fue a la cruz por nosotros, quitó de nuestros hombros la culpa, y nos convirtió en justos delante de Dios. Esos sentimientos de condenación ya no son nuestros; son de Satanás. Éste acentúa nuestros sentimientos de culpa y de incompetencia, y luego sugiere que así es como el Señor piensa de sus “hijos descarriados”. Nada puede estar más lejos de la verdad. Nuestros pecados fueron borrados, y hemos sido escogidos y amados por Dios.
La condenación es solo para quienes rechazan al Señor (Jn 3.36). El pecado es una sentencia de muerte (Ro 6.23). Cualquiera que elija aferrarse al pecado en vez de buscar el perdón divino, sufrirá el castigo: la separación eterna de Dios. Dos sinónimos de condenar son “denunciar” y “maldecir”. Esas palabras describen la declaración de Jesús en cuanto a los incrédulos, en Mateo 25.41: “Apartaos de mí, malditos”.
No hay ninguna condenación para quienes reciben a Cristo como Salvador. El castigo del creyente ya ha sido pagado, y ya no tiene culpa delante de Dios. Confíe en el amor de Jesucristo, y no haga caso de la mentira de Satanás. Los hijos de Dios están cubiertos por su gracia y el sacrificio en la cruz.

Dios te bendiga!
Amen

Comments

Popular posts from this blog

The Danger in Being a Christian: It began as a Jewish sect; fierce persecution only helped it spread Today's reading: Acts 8 Acts 8:1 On that day a great persecution broke out against the church at Jerusalem, and all except the apostles were scattered throughout Judea and Samaria. In some countries, a person who becomes a Christian forfeits a good education and job. And in a few countries, a person who converts risks his or her life. One church historian estimates that more Christians were martyred in the twentieth century than in all preceding centuries put together. Yet, strangely, more often than not, intense persecution of Christians leads to a spurt of growth in the church. An ancient saying expresses this phenomenon: "The blood of martyrs is the seed of the church." The First Big Advance For a while, the new faith enjoyed popular favor. But very soon it involved grave risk. In the book of Acts, the persecution that produced the first Christian martyr, St...

Reverenfun

One Day at a Time - May 21

Reflection on Genesis 44:33 Sometimes we get a second chance. When we do, it’s important to seize the opportunity. That’s what Judah did. When his brothers wanted to kill Joseph, Judah didn’t rescue Joseph but instead suggested that they sell him as a slave (see Genesis 37:26–27 ). His second chance came when Benjamin’s life appeared to be in danger. This time Judah put his own life on the line to protect his half brother, Rachel’s other son. Perhaps this commitment was taken into account in the blessings that God inspired Jacob to give his sons; eventually the Messiah came through Judah’s descendants (see Genesis 49:10 ). God often gives us second chances in life. When he does, we need to take advantage of the opportunity and set things right.