Leer | 1 TIMOTEO 1.18, 19
12 de octubre de 2012
“Deja que la conciencia sea tu guía” es una expresión muy conocida, pero no necesariamente un buen consejo, ya que su brújula moral es solo tan confiable como sean los principios con los que usted la programe. Si usted almacena buena instrucción y formación bíblicas, puede depender de ella para proteger su vida de principio a fin. Pero si utiliza las falsas ideologías de la cultura popular para programar su conciencia, se prepara para el fracaso moral.
Nuestro Padre celestial ha dado a cada persona el regalo de la conciencia, para que sea una herramienta del Espíritu Santo –nuestro Guía verdadero. Como tal, ella ha sido creada para evitar que nos descarrilemos. Usted puede confiar en la conciencia solo cuando estos siete criterios se cumplen en usted:
1. Jesucristo es su Señor y Salvador.
2. La Biblia es la base de su conducta.
3. Desea fuertemente obedecer a Dios.
4. Toma sus decisiones en oración.
5. Su conciencia suena como una alarma cuando piensa hacer algo malo en pensamiento o acción.
6. Se siente culpable cuando desobedece.
7. Se siente movido a arrepentirse de su desobediencia.
Una conciencia digna de confianza reacciona de inmediato a la desobediencia. No tiene dudas en cuanto a lo que es malo.
Para desarrollar una conciencia fiable, lea y aplique la Biblia, para que los principios del Señor sustituyan cualquier programación mal hecha. Bajo la guía del Espíritu Santo, su conciencia hará sonar alertas de protección. No ponga su fe en su conciencia solamente, sino en Dios, para que le sirva de guía.
Dios te bendiga!
Amen
|
The Danger in Being a Christian: It began as a Jewish sect; fierce persecution only helped it spread
Acts 8 Acts 8:1 On that day a great persecution broke out against the church at Jerusalem, and all except the apostles were scattered throughout Judea and Samaria. In some countries, a person who becomes a Christian forfeits a good education and job. And in a few countries, a person who converts risks his or her life. One church historian estimates that more Christians were martyred in the twentieth century than in all preceding centuries put together. Yet, strangely, more often than not, intense persecution of Christians leads to a spurt of growth in the church. An ancient saying expresses this phenomenon: “The blood of martyrs is the seed of the church.” The First Big Advance For a while, the new faith enjoyed popular favor. But very soon it involved grave risk. In the book of Acts, the persecution that produced the first Christian martyr, Stephen, ironically brought about the advance of Christianity outside its Jewish base. Forced out of stormy Jerusalem, the scatterin...
Comments
Post a Comment