Skip to main content

Yo soy Jehová ..

Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí. Yo te ceñiré, aunque tú no me conociste, para que se sepa desde el nacimiento del sol, y hasta donde se pone, que no hay más que yo; yo Jehová, y ninguno más que yo, que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo Jehová soy el que hago todo esto. (Isaías 45:5-7 RVR60) Jehová el Creador, es el que merece toda la Gloria. El es el cambio para tu vida, debe ser tu meta llegar a El. Cristo Te Ama, amado hermano. Nunca lo olvides, porque El nunca lo hará. Orar sin cesar! Anade, Esta oración especial por la niña de 2 añitos de edad se llama Bella Maloney esta en batalla contra un tumor agresivo de un cáncer no favorable para la vida de esta niña. Sabemos que Dios hará de acuerdo a su voluntad. Oremos por todos los que han sido presentados incluyendo a esta niña. Dios te bendiga!! Gloria a Dios por tu vida!! Amén

Comments

Popular posts from this blog

Reverenfun

The Danger in Being a Christian: It began as a Jewish sect; fierce persecution only helped it spread Today's reading: Acts 8 Acts 8:1 On that day a great persecution broke out against the church at Jerusalem, and all except the apostles were scattered throughout Judea and Samaria. In some countries, a person who becomes a Christian forfeits a good education and job. And in a few countries, a person who converts risks his or her life. One church historian estimates that more Christians were martyred in the twentieth century than in all preceding centuries put together. Yet, strangely, more often than not, intense persecution of Christians leads to a spurt of growth in the church. An ancient saying expresses this phenomenon: "The blood of martyrs is the seed of the church." The First Big Advance For a while, the new faith enjoyed popular favor. But very soon it involved grave risk. In the book of Acts, the persecution that produced the first Christian martyr, St...

Recompensas celestiales

Leer | LUCAS 14.12-14 22 de junio de 2012 Los niños no son los únicos a quienes les gusta ser recompensados. Nuestro Creador sabe que también los adultos son motivados por los incentivos. Es por eso que encontramos promesas en su Palabra para quienes andan en sus caminos. Algunos de estos beneficios están al alcance en este mundo --como son el sentimiento de realización, el gozo y el favor de otros--, mientras que otras bendiciones se concederán en el cielo. Como creyentes, no tenemos que temer al juicio (Ro 8.1); estamos vestidos con salvación por la sangre de Jesús, y no enfrentaremos la ira divina. Pero el Señor determinará el valor de nuestras obras, y qué recompensa merecemos. Para ayudarnos a entender esto, la Biblia habla de cuatro coronas. La primera, llamada incorruptible , es dada a aquellos cuyo deseo es andar en obediencia delante de Dios. En medio de luchas e incluso de fracasos, siguen muriendo a la carne y obedeciendo al Espíritu. La segunda, la corona de...