Skip to main content

El poder de la oración colectiva


Leer | 2 CRÓNICAS 20.14-30

30 de junio y 1 de julio de 2012

Cuando surgió la amenaza, lo primero que hizo Josafat fue dirigir su atención a Dios y proclamar un ayuno en toda Judá (2 Cr 20.3). De todas partes vino gente para apoyar a su rey en oración (v. 13).

A veces, somos demasiado orgullosos para pedir a otros que oren por nosotros. Josafat era un rey, pero no tan autosuficiente como para no admitir que su ejército era insignificante frente a las tres fuerzas unidas contra él.

Reconoció sus limitaciones y buscó la intervención divina. Aunque Josafat reinaba sobre sus súbditos, pidió que lo apoyaran en oración.

Una de las cosas más sabias que podemos hacer en medio de la dificultad, es buscar la ayuda de alguien que sepa cómo hablar con Dios. El cuerpo de Cristo depende de la cooperación. Cuando el pueblo de Judá comenzó a orar, Dios le dio una solución por medio de un profeta fiel. Josafat fue lo bastante humilde para escuchar, y lo bastante sabio para seguir sus instrucciones (vv. 14-17). Como resultado, su pueblo se salvó. Los ejércitos que avanzaban se enfrentaron entre sí y se destruyeron unos a otros por completo. Sin disparar una flecha o sacar una espada, las fuerzas de Judá no sufrieron ni una sola baja. Gracias a que su humilde rey escuchó, el pueblo fue testigo de la extraordinaria victoria del Señor (vv. 22-30).

Tenemos que afinar nuestros oídos a la voz de Dios para escucharlo. A veces, Él habla a través de personas que preferiríamos no seguir, y a menudo dice cosas que no esperamos escuchar. Pero Él nos dará la solución a nuestros problemas, si estamos dispuestos a escucharlo.

Dios te bendiga!

Amen!!

Comments

Popular posts from this blog

The Danger in Being a Christian: It began as a Jewish sect; fierce persecution only helped it spread Today's reading: Acts 8 Acts 8:1 On that day a great persecution broke out against the church at Jerusalem, and all except the apostles were scattered throughout Judea and Samaria. In some countries, a person who becomes a Christian forfeits a good education and job. And in a few countries, a person who converts risks his or her life. One church historian estimates that more Christians were martyred in the twentieth century than in all preceding centuries put together. Yet, strangely, more often than not, intense persecution of Christians leads to a spurt of growth in the church. An ancient saying expresses this phenomenon: "The blood of martyrs is the seed of the church." The First Big Advance For a while, the new faith enjoyed popular favor. But very soon it involved grave risk. In the book of Acts, the persecution that produced the first Christian martyr, St...

Reverenfun

One Day at a Time - May 21

Reflection on Genesis 44:33 Sometimes we get a second chance. When we do, it’s important to seize the opportunity. That’s what Judah did. When his brothers wanted to kill Joseph, Judah didn’t rescue Joseph but instead suggested that they sell him as a slave (see Genesis 37:26–27 ). His second chance came when Benjamin’s life appeared to be in danger. This time Judah put his own life on the line to protect his half brother, Rachel’s other son. Perhaps this commitment was taken into account in the blessings that God inspired Jacob to give his sons; eventually the Messiah came through Judah’s descendants (see Genesis 49:10 ). God often gives us second chances in life. When he does, we need to take advantage of the opportunity and set things right.